
En lo alto del barrio de Yorkville en Toronto, Studio Munge diseñó una residencia que equilibra la calidez de los materiales naturales con las líneas limpias del minimalismo contemporáneo. El proyecto exigía tres piedras distintas: Calacatta Borghini para las áreas principales de estar, Emperador Dark para la biblioteca y el estudio, y Pietra Cardosa para las terrazas exteriores y muros de jardín.
Calacatta Borghini, de la región de Carrara, se distingue por su vetado dorado cálido sobre fondo blanco —una variación que ocurre solo en vetas específicas de la cantera Borghini. Trabajamos con el maestro cantero para identificar una tirada de producción de 40 losas que mantuvieran un color de fondo y densidad de veta consistentes. Las losas se trataron con resina y malla de fibra de vidrio antes del pulido para asegurar que resistieran el sistema de calefacción radiante sin agrietarse.
Emperador Dark, un mármol español de la provincia de Alicante, se eligió por sus ricos tonos marrón chocolate puntuados por vetado más claro. La coloración de la piedra resulta de la infiltración de óxido de manganeso durante su formación jurásica. Para la biblioteca, suministramos paneles con vetado espejado para el revestimiento de muros, creando patrones simétricos que dan al espacio, relativamente íntimo, una sensación de profundidad expandida.
Pietra Cardosa es una arenisca gris de los Alpes italianos, usada históricamente en la arquitectura lombarda. Su estructura de grano apretado y alto contenido de cuarzo la hacen excepcionalmente resistente a las heladas —esencial para los ciclos extremos de hielo-deshielo del invierno de Toronto. Elegimos un acabado flameado para las superficies de la terraza, maximizando la resistencia al deslizamiento en condiciones de hielo y nieve.
La residencia integra las tres piedras a través de una paleta de transición: los blancos cálidos del Calacatta llevan a los marrones profundos del Emperador, anclados por la neutralidad gris de la Pietra Cardosa en el perímetro del edificio. Studio Munge describió la secuencia como un viaje cromático del hogar al horizonte.
Los inviernos de Toronto exigen honestidad de los materiales. La arenisca no finge.
— Studio Munge
